Perú pierde en subasta de arte cuatro cuadros de Rugendas.

Vale la pena preservar las obras artísticas para las generaciones futuras y esto fue lo que se intentó hacer con los cuadros de Rugendas que subastó la Christie’s de Londres y que los emisarios del Mali no pudieron adquirir porque no pudieron alcanzar el precio estipulado a pagar.
Juan Mauricio Rugendas (1802-1858), con sus artes de pintor y dibujante fue el reportero incansable de la vida en las nacientes repúblicas americanas de habla hispana. Nuestro Pancho Fierro si bien retrató personajes de costumbres, casi nunca contextualizó sus retratos, normalmente sus protagonistas se desenvolvían en un ambiente vacío sin referencia física a su entorno. Rugendas captaba todo como una cámara fotográfica y siendo europeo es hasta probable que se haya ayudado tanto de la cámara oscura como de la cámara lúcida adminículos de la época y de uso constante en los artistas de ultramar. Casi lo ha demostrado David Hockney.
Eran cuatro imágenes sobre la Lima del siglo XIX, que retrataban personajes y vestimentas además del poblado de la Lima de ese tiempo.
El publicista Armando Andrade se enteró de que estas pinturas de Rugendas se iban a subastar en Londres y por encargo del MALI se puso en contacto con Denise Ratinoff, representante de Christie’s en Chile, quien ratificó la veracidad de la noticia y agregó que saldrían a la venta junto con otros cinco cuadros del mismo artista, pero con paisajes chilenos. Se pensó que era el momento de repatriar aquellas obras y se inició la loca carrera de encontrar auspicios y socios del MALI interesados en comprar las obras. La empresa minera “Fortuna” se decidió por dos de los cuadros ofreciendo donar uno de ellos al museo, el titulado. “La plaza de la Inquisición”
“Se sumaron dos coleccionistas más a esta cruzada”, dice Andrade. “Estaban dispuestos a comprar los cuadros con la intención de que no permanecieran ocultos, sino que se prestaran por un tiempo extendido al MALI para hacer la debida difusión de una obra que en el Perú no se conoce. Sumamos una cantidad relevante y emprendimos el viaje a Londres”.
Pero al final, las obras fueron compradas por colecciones privadas chilenas Poco pudieron hacer los peruanos frente a las ofertas de sus competidores del sur, los precios se dispararon y una de las obras, “El mercado de la independencia en Lima”, alcanzó casi el millón de dólares.
Desde niño, Johann Moritz Rugendas tuvo habilidad para el dibujo. Esto le valió el contrato para viajar a Sudamérica, donde todavía se libraban las batallas por la independencia, para registrar a través de sus dibujos y pinturas un mundo desconocido para Europa. Llegó a Brasil y luego visitó Haití, México, Chile y, finalmente, el Perú. Estuvo preso por motivos políticos en México, fue amigo de Andrés Bello y su romance con la escritora chilena Carmen Arriagada quedó impreso en una serie de cartas. Su paso por el Perú fue más bien breve, entre 1842 y 1845. Fue su último destino en América antes de volver a Alemania, donde halló un lugar como pintor de reyes. Dejó una producción de más de tres mil obras.

” Plaza Mayor de Lima “
“El mercado de la independencia en Lima”

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *