Data Arte, Zdzislaw Beksinski y su trama apocaliptica

Por: Marilú Ccencho
www.mariluccencho.com

Cuando se vive, quien pierde tiempo ensalzando a la muerte…huimos de este pensamiento y es que casi todos le tememos, nadie sabe cómo es o será ese sentimiento de pérdida de todas nuestras facultades, quisiéramos permanecer eternos en este mundo material, sin embargo pienso en las obras de Beksinski y vienen a mi mente ráfagas de imágenes, olores y aquellas sensaciones de tener frente a mí a la misma muerte, sentir que ahora soy huesos y carne humana frescas en un gran refrigerador y que mi tiempo de caducidad se acerca, dejando expuesto todo lo que un día tubo vida, y que muy lejos mis pensamientos y sentimientos necesariamente entraran a un estado de  putrefacción, donde nadie podra verme convertida en miles de vivos gusanos.

Beksinski nació en Sanok al sur de Polonia en 1929, estudió arquitectura en Kracovia y se dedicó a supervisar construcciones. Aunque fue más grande su afición por las artes, sobre todo la fotografía, le fascinó hacer composiciones muy a su estilo con la ayuda del fotomontaje donde, valiéndose de muchos elementos llegó a tener una peculiar forma de representar un mundo inusual, tenebroso, que daba la sensación a mi parecer de un recuerdo de la post guerra que entre los años de su vida se desencadeno en Polonia, sentimientos quizás que se desbordaban al realizar sus obras de escultura y sobre todo mucho más fuerte y claro en su manifiesto en la pintura. Dejó entrever su lado mórbido acerca de lo que se considera contranatural y antiestético en el arte, pero no le importó, solo en su búsqueda quiso proyectar su inconsciente produciendo la sensación de un terror espeluznante en el espectador.
Sospecho que su técnica se basó en lo que por años observó en los obreros de construcción, y le sirvieron de referencia elementos claves para desarrollar como soporte y más aún como visión, a enriquecer el entorno de su marco referencial en la composición, optando en usar todo lo inimaginable en esa época de represión artística, siendo así considerado en Europa el primer artista contemporáneo del siglo XX. En la construcción y elaboración de sus esculturas se valio de elementos como son alambres, plásticos, maderas, Incursiono posteriormente en la pintura que fue lo que más lo cautivo al igual que el dibujo.
Lo particular de su pintura era su temática post apocalíptica aunque en una singular abstracción, por los años 1960 se notó más resuelto y personificado el protagonismo en un surrealismo que tan recurrentemente aludía a la crueldad, al desastre, la vejez, la enfermedad, la escoria, basura y hasta a la misma muerte.
Años más tarde mejoro su técnica ajustandose a su necesidad de expresarse, con su lenguaje autodidacta nada formal en su tratado técnico, el pintor polaco abrigaba un sentimiento de pesimismo que le impedia mostrar aun al público sus trabajos.
En 1964, tuvo una prestigiosa exhibición en Varsovia que fue su primer éxito, pues todas sus pinturas fueron vendidas, a partir de ese momento Beksiński se dedicó exclusivamente a la pintura, y trabajó incesantemente siempre al son de música clásica ya que detestaba el silencio.
Por esos años de reconstrucciones de la nueva metrópolis y modernismo se convirtió en la figura líder del arte contemporáneo Polaco, incursionando en lo que el mismo llamó su “periodo fantástico”, el que duró hasta mediados de la década de los ochenta. Este es el periodo más conocido, durante el cual creó imágenes perturbadoras, mostrando un mundo surrealista y post-apocalíptico, representando escenas de muerte, putrefacción, paisajes repletos de calaveras, figuras deformadas y desiertos, debemos entender que es quizás el resumen de su historia, ya que Polonia estuvo en medio de la Segunda Guerra Mundial.
Sus pinturas fueron bastante detalladas, demostrando su marcada precisión y perfeccionismo, Beksínski expresaba, “ Deseo pintar de la misma forma como si estuviese fotografiando los sueños ”
La fatalidad siguio la vida del Artista, al final de 1990 su esposa Zofia muere y un año despues su hijo Tomasz se suicida.
Beksinski muere asesiando de 17 puñaladas el 21 de febrero de 2005.

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