El Arte de Fernando Osorio Zumaran

Fernando Osorio Zumaran es un artista plastico peruano que vive y trabaja en la Ciudad de Washington desde1988.

¿Fernando, cuándo nace tu pasión por el arte?
Creo que en los años de la adolescencia, me gustaba dibujar y pintar, pero lo hacía esporádicamente. Pero si retrocedemos en el tiempo, recuerdo que en mi infancia dibujaba mucho, vaqueros, caballeros andantes, jugadores de fútbol, y también —a escondidas—a mis profesores durante las clases. Geografía era mi curso preferido, porque teníamos que dibujar y colorear mapas. Posteriormente, el último año de secundaria, descubrí a Kandinsky, Klee, Mondrian, Miró y compañía, inmediatamente me sentí identificado con ellos, y empecé a hacer mis primeros abstractos.
A los 25 años de edad empecé a frecuentar la Escuela de Bellas Artes para practicar dibujo. En 1977 ingresé a la Universidad Católica a estudiar artes plásticas y desde entonces mi pasión por el arte ha ido creciendo cada día más.

Se observan muchos símbolos en tus pinturas, ¿Cómo tenemos que entender tu lenguaje?
Mi lenguaje pictórico nace de un impulso por comunicar. Quizás un impulso similar al que llevó a nuestros ancestros a pintar el interior de las cuevas en Altamira, a trazar los geoglifos de las Líneas de Nazca, a tallar la piedra en Angkor Wat, o a esculpir las estatuas en la Isla de Pascua.
Hago uso de símbolos porque éstos encierran un significado más profundo al aparente. Estos símbolos son interpretados por nuestros mecanismos de percepción, que muchas veces están adormecidos. El arte intenta despertarlos por medio de la materia, el color, y la forma. Uso estos elementos como el músico utiliza la melodía, la armonía y el ritmo para hacer música o el poeta las palabras para expresar sentimientos y pensamientos. Creo que los elementos de las artes visuales tienen valor por sí mismos, independientemente de lo que representen.
Aunque a veces, yo mismo no reconozco mi propio vocabulario pictórico, sé que estoy manipulando un lenguaje común a la raza humana. Un lenguaje que es detectado por el alma, y que ha sido usado desde tiempos prehistóricos, antes del lenguaje verbal, pero que ha sido olvidado. En el proceso de crear arte, estoy entendiendo este lenguaje y he llegado a la conclusión que el arte que tiene la capacidad de unirnos como seres humanos.
¿Cómo nombrarías a tu estilo?
Yo me siento inmerso en la tradición del arte abstracto. El arte abstracto no se originó en el siglo XX, las culturas primitivas lo practicaron desde hace milenios, en ese sentido me siento heredero del arte primitivo también. Pero no trazo líneas divisorias. Cuando pinto un cuadro figurativo, me siento un pintor abstracto, le presto mucha atención a la composición. Últimamente estoy haciendo cuadros no figurativos que incluyen figuras reconocibles. Me identifico como un pintor abstracto, primitivo, simbolista.
¿Cómo llegaste a vivir a USA y cómo sientes el mercado artístico norteamericano a diferencia de Perú?
En 1988 emigré con mi esposa y mis dos hijos pequeños a USA movido por un afán de cambio y un espíritu de aventura. No obstante tener un buen trabajo y posición en el Perú, decidí jugar al desarraigo más grande imaginable: dejar tu país, tu cultura, amigos, familia. Quería conocer y experimentar otra realidad, vivir en una sociedad diferente.
El mundo del arte es complejo y difícil en todas partes del mundo. Hay similaridades entre los mercados del arte en USA y el Perú, pero creo que la mayor diferencia radica en la escala, la dimensión. El mercado estadounidense es sumamente competitivo. Algo que sí es notable es la calidad, el dinamismo y la proyección social de los museos en USA.
¿Cuál es la fuente de inspiración de tus obras?
Encuentro inspiración en la geometría, en los símbolos arquetípicos, en la naturaleza, el cuerpo humano, los animales, el color puro, las líneas, los patrones de diseño que observo tanto en la naturaleza como la arquitectura y otras manifestaciones culturales humanas.
De manera más específica, también hallo inspiración en las señales de tránsito; en las banderas; en las paredes y pavimento agrietados, manchados de pintura y humedad. Ahí veo formas y figuras que me sirven para mis cuadros.
Por otro lado, encuentro motivos para mi arte en las letras, números, el diseño gráfico. Y finalmente, la obra plástica de otros artistas, de todo el mundo y de todas las épocas. Todas estas fuentes de inspiración las manejo como un lenguaje para expresar lo inefable, para expresar asuntos que pertenecen a la esfera del espíritu, del pensamiento, de las fantasías, de lo misterioso, y de las emociones sutiles.
¿Qué planes a futuro?
Tengo varios proyectos, publicar un libro con mi obra pictórica de los últimos cinco años. Hacer arte público, pintar murales; ya tengo identificado los lugares dónde empezaría. Otro plan para este año es asistir a varios talleres de pintura en Estados Unidos. Espero también hacer algo de escultura y vitrales, si me alcanza la vida. Y sobre todo, continuar compartiendo mi arte con el mundo.
Gracias Fernando por esta entrevista

” Fundación “, 2015, acrílico sobre lienzo, 76 x 102 cm

 

” Formaciones 2 “, 2016, acrílico sobre lienzo, 91 x 122 cm.

 

” Estaciones “, 2016, acrílico sobre lienzo, 91 x 122 cm.

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